¿Interactuar con la IA hace que las personas actúen más como robots? Investigadores dicen que "sí"

Un estudio revela que la "humanidad robotoide" alimenta intercambios "cuasisociales" con la IA
Investigadores de universidades del Reino Unido, Dinamarca y Suecia han propuesto un nuevo marco para comprender cómo las interacciones reiteradas con una inteligencia artificial cada vez más parecida a la humana podrían influir en el comportamiento y la autopercepción de las personas.
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Bautizado como "humanidad robotoide", el fenómeno propuesto describe un proceso bidireccional en el que los sistemas de IA se vuelven más parecidos a los humanos, mientras que las personas podrían adaptar su comportamiento para volverse más compatibles con las máquinas.
La investigación, publicada el 19 de agosto en la revista de acceso abierto AI & Society, se centra particularmente en robots sociales impulsados por IA y otros sistemas utilizados en entornos de atención al cliente, incluidos el comercio minorista, la hotelería, el turismo y la atención médica.
Titulado "Robotoid humanness: when selfhood becomes machine-legible" (Humanidad robotoide: cuando el yo se vuelve legible para las máquinas), el artículo sostiene que las interacciones entre humanos y la IA pueden ir más allá de simples intercambios entre una persona y una herramienta tecnológica.
"A medida que los sistemas generativos y los agentes de servicio con capacidad de respuesta social se incorporan al consumo cotidiano, la interacción entre humanos y la IA se asemeja cada vez más a un encuentro cuasisocial en lugar de una interfaz utilitaria", determinó el estudio, según Springer Nature.
Inci Toral-Manson, profesora asociada de mercadotecnia en la Universidad de Birmingham y una de las investigadoras, señaló que la interacción puede funcionar en ambas direcciones.
"Nuestra investigación explora cómo el trato con estos robots antropomórficos puede crear una influencia bidireccional, donde los robots se vuelven más parecidos a las personas y las personas se vuelven más parecidas a los robots, lo que llamamos "humanidad robotoide"", afirmó Toral-Manson en un comunicado facilitado por la Universidad de Birmingham.
Diseñados para imitar aspectos de la comunicación humana —incluidos gestos, lenguaje oral y señales emocionales—, los robots sociales, al igual que los sistemas de IA y aprendizaje automático, también pueden ajustar su comportamiento en respuesta a usuarios individuales, según el estudio.
Los investigadores sostienen que las personas pueden responder a esas señales a través de un proceso conocido como reflejo (o «mirroring»), en el cual los individuos imitan de manera inconsciente los comportamientos, expresiones o estilos de comunicación de los demás.
Selcen Ozturkcan, profesora asociada de administración de empresas en la Universidad de Linneo, describió el proceso propuesto como un intercambio continuo entre el usuario y la máquina.
"El consumidor actúa, el robot responde y, con la exposición repetida, con el tiempo el consumidor interioriza el intercambio", afirmó, añadiendo que el proceso puede amplificarse considerablemente mediante el aprendizaje automático y la IA.
"En las personas, el instinto innato de reflejar puede llevar a que los individuos devuelvan las conductas comunicativas del robot, volviéndolos más parecidos a un robot", agregó Ozturkcan.
Los investigadores argumentan que la exposición repetida podría influir potencialmente en cómo los consumidores se perciben a sí mismos, particularmente a medida que los sistemas de IA mejoran en la personalización de sus respuestas.
Estas preocupaciones podrían volverse aún más relevantes a medida que la IA sea cada vez más común en los entornos de atención al cliente, según Jean-Paul Jde Cros Peronard, profesor asociado de la Universidad de Aarhus.
"Los robots y la IA son ahora habituales en el servicio de atención al cliente, por lo que resulta importante que comprendamos cómo las personas interactúan con ellos para que las empresas utilicen la tecnología a su disposición de la manera más eficaz, sin dejar de ser éticas", puntualizó Peronard.