Senador Cory Booker desafía a Trump con discurso maratónico

El senador demócrata por Nueva Jersey, Cory Booker, ha captado la atención nacional por su maratónico discurso en el Senado, que superó las 20 horas continuas. Este acto buscaba oponerse a las políticas del presidente Donald Trump, las cuales, según Booker, representan amenazas graves para la democracia y el bienestar del pueblo estadounidense.
"Estos no son tiempos normales en nuestra nación", dijo Booker. "Y no deberían ser tratados como tales en el Senado de Estados Unidos. Las amenazas al pueblo estadounidense y a la democracia estadounidense son graves y urgentes, y todos debemos hacer más para oponernos a ellas”, agregó.
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Booker habló sin parar, sin comer nada y sin ir al baño, solamente tomando sorbos de agua, caminando de un lago al otro y, de vez en cuando, apoyándose en su podio para descansar pero sin dejar de hablar, una prácticamente conocida políticamente como filibusterismo.
No se trata de la primera vez que Booker ha sido noticia. En agosto de 2019, tras el trágico tiroteo en la iglesia Emanuel African Methodist Episcopal en Charleston, Carolina del Sur, Booker pronunció un discurso en el que apeló a su fe cristiana para condenar la supremacía blanca y la violencia racista. En esa ocasión, enfatizó la importancia del amor y la unidad, valores fundamentales en la doctrina cristiana, para enfrentar el odio y la división en la sociedad.
En esa ocasión, Booker dijo a los presentes que estaba hablando en la iglesia "por amor". “El tipo de amor del que aprendí en la iglesia mientras crecía. El tipo de amor valiente de personas que podían amar a quienes los odiaban, los despreciaban y los maldecían”, dijo Booker, según una copia de sus declaraciones.
Booker citó la Biblia al argumentar que los tiroteos masivos perpetrados por nacionalistas blancos tienen sus raíces en la historia de supremacía blanca en Estados Unidos.
La postura de Booker refleja una tendencia creciente entre algunos líderes políticos que recurren a principios y valores religiosos para abordar y condenar injusticias sociales. Sin embargo, es esencial que, al hacerlo, se mantenga una coherencia entre las acciones y las enseñanzas cristianas tradicionales.